Nuevo orgullo argentino y sirio libanés en medicina

11.05.2017

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Nuevo orgullo argentino y sirio libanés en medicina
Fuente: DSL

AIN.- La innovación en traumatología y desarrollo de prótesis de la mano realizada por el Dr. Claudio Brahim y el estudiante avanzado de ingeniería Lucas Abdala, le devuelve el uso de sus manos a joven santiagueña.

Los principales medios santiagueños y tucumanos han difundido hoy la excelente noticia: Argentina tiene un nuevo orgullo en medicina, desarrollo de prótesis y biomecánica, de uso universal y además, de bajo costo comercial.

Se trata del resultado de la destacada labor de dos paisanos sirio libaneses, el santiagueño Dr. Claudio Brahim, médico traumatólogo especialista en miembro superior y microcirugía de mano, radicado en Tucumán, en colaboración con un estudiante avanzado de ingeniería (solo le faltan 3 materias para recibirse en la UTN), el tucumano Lucas Abdala.

El Dr. Brahim es hijo del Dr. Camilo Brahim, cónsul de Siria en SDE.
Juntos, Claudio Brahim y Lucas Abdala desarrollaron una novedosa prótesis para las manos de la joven santiagueña Camila Cajal, de 16 años.

El caso de Camila

El 26 de septiembre de 2002, con apenas un año y siete meses, Camila, la menor de seis hermanos, sufrió un accidente hogareño en la ciudad de Pozuelo, a 25 Km. de Las Termas de Rio Hondo, por el que se quemó las dos manitos.

Fue trasladada de urgencia al Hospital de Niños de Santiago del Estero, pero pese a todos los intentos hubo que amputarle los 10 dedos. El 14 de octubre se realizó la primera de muchas cirugías a las que se ha sometido.

En 2003, con 2 añitos, su madre Margarita Vera la trajo a Buenos Aires, al hospital Garrahan, en un largo proceso que duró hasta sus 7 años.

Gracias al sacrificio de una madre que peleó contra todo, Camila logró llevar una vida normal: hoy a los 16 años está cursando el último año de la secundaria. Se vale de lo que le quedó de la mano izquierda para casi todo: escribe, maneja el celular, se maquilla, come, se lava el pelo y muchas cosas más. Pero la derecha...

Hace cuatro años Margarita y Camila conocieron al Dr. Claudio Brahim en el consultorio que tiene en Santiago. “Me impresionó cuántas habilidades había desarrollado en la mano izquierda, donde había sido posible formar una especie de pulgar que tenía movilidad (se llama mano metacarpiana)”, explica el médico.

“Pero el muñón derecho le había quedado en ángulo recto con el brazo y sin movilidad. Decidimos volver a operar para enderezarlo y armar una mano metacarpiana. Logramos lo primero (mejorando la comodidad de Camila), pero no lo segundo”, añade.

Como Margarita, él tampoco bajó los brazos: “nunca me resigné fácilmente a tener que decir la frase ‘es una secuela, qué le vamos a hacer’”, apunta.

Lo primero que hizo fue construir una prótesis mecánica; compró una impresora 3D, estudió todos los tutoriales que encontró en internet y poco tiempo después Camila pudo sostener con su mano hábil objetos de gran tamaño. “Empezó a usarla apenas se la puse”, cuenta todavía sorprendido.

Los números

Pero no se quedó allí, y así nació la prótesis electrónica que construyó con Lucas.

“Claudio es mi médico, pero también mi amigo”, cuenta Lucas, y revela el prólogo de esta historia conjunta: “íbamos andando en bici cuando me pidió ayuda. ‘Tengo un problema’, me dijo, y cuando me lo contó ¡casi me caigo y me tiene que enyesar de nuevo! Quería fabricar una prótesis electrónica, que además fuera de bajo costo, para una paciente. Ya le había armado una mecánica...”

“Para el que no tiene nada, algo es mucho”, sentencia el Dr. Brahim en su consultorio de Tucumán, mientras ajusta la nueva prótesis al brazo de Camila, que ahora puede agarrar cosas con las dos manos.

“Logramos lo que queríamos, añade radiante; para comprar una extranjera hubieran hecho falta unos 30.000 dólares. Esta, en total, ¡no llegó a los 2.000 pesos!”.

“Usamos planos que están disponibles para cualquiera en internet, programas gratuitos y la impresora 3D de Claudio, y construimos la parte electrónica con elementos que se consiguen fácilmente en Tucumán (era uno de los objetivos) -explica contento Lucas-. Lo más caro son las cinco pilas... ¡porque son recargables!”

Camila agradece y se presta a todas las pruebas que le proponen; pero -reconoce- está tan adaptada a 15 años de su mano metacarpiana que estas nuevas, a veces, le molestan un poco.

Y aquí se explica por qué Brahim y Abdala la consideran su ayudante: “para ella son bastante útiles, pero lo más importante es que hemos hecho con su ayuda todas las pruebas que permitirán que casi cualquiera pueda acceder a una prótesis, dice Brahim.

Y ahora será posible que un amputado pueda estar usando ‘manos nuevas’ apenas sus tejidos hayan cicatrizado... ¿Un par de meses? Quizás menos...”

Aporte y difusión profesional

El viernes a las 17, con el nombre “Lo tecnológico y lo artesanal al alcance de la mano”, el traumatólogo Claudio Brahim presentará el caso de Camila y el de otro paciente, Ramón Romero, en el Auditorio OSDE de Yerba Buena, Tucumán (Av. Aconquija 1201).

La charla, abierta al público general, será el cierre de las Jornadas Científicas Regionales de Cirugía de la Mano y Miembro Superior, organizadas por la seccional Tucumán de la Sociedad Argentina de Cirugía de la Mano.

Orgullo argentino y baisano

Santiago, Tucumán, toda la Argentina, y en especial la colectividad sirio libanesa de nuestro país, comparten el orgullo por esta demostración de jerarquía profesional, humanismo y compromiso, manifiestos en la esmerada tarea del equipo médico-ingenieril compuesto por el Dr. Claudio Brahim y el inminente ingeniero Lucas Abdala.