Embajador de Palestina en Argentina: La patria milenaria y la lógica de los pueblos

04.02.2019

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Husni Abdelwahed, Embajador palesttino en Argentina
Fuente: Factor Francisco

AIN.- El embajador del Estado de Palestina en Argentina, Husni Abdel Wahed, otorgó una entrevista al portal Factor Francisco.

Entrar a la Embajada de Palestina en Buenos Aires es cruzar un umbral que lleva a muchos lugares a la vez. Y a muchos tiempos. Todos ellos marcados por tres cosas en común: una luz austera y tenaz, una claridad de ideas que sólo un pueblo verdadero puede sostener y un aire de cercanía que esta tierra hecha de todas las promesas y todos los dolores del mundo, ayer hoy, entrega como ejemplo y como grito. El embajador Husni Abdel Wahed , con la frontalidad de la diplomacia propia de los pueblos y la delicadeza brava de un humanista no religioso, define al Papa cómo la mayor autoridad moral en este momento del mundo. Entiende a la resistencia palestina como la defensa de valores que, desde el fondo de la historia una y otra vez se presentan nuevos y universales.

FACTOR FRANCISCO – Mas allá de su impacto y la potencia de su proyecto al interior de la Iglesia Católica y de las expectativas que convoca ,las esperanzas que enciende y las dificultades que enfrenta , la figura de Francisco tiene resonancia a escala global y excede lo estrictamente religioso. Pensando en algo así como la “geopolítica del Papa” y su presencia en la escena mundial, ¿Qué representa el Papa Francisco si se lo piensa desde Palestina?

Abdel Wahed Husni – Pienso que Francisco ya es un actor muy especial en la historia de la Iglesia. Hay una percepción y un enfoque muy novedoso. Esto se traduce en una revolución de la Iglesia que también tiene sus costos, porque hay sectores que se sienten afectados por su línea de Francisco. Por eso no solo los religiosos sino también los laicos que tenemos conciencia de la importancia de un Papa con las características de Francisco, tenemos que aunar esfuerzos para apoyarlo. Él es una vela en medio de una oscuridad cada vez más dominante.

FF –La irrupción de los neofacismos son parte de esta oscuridad. Particularmente en Europa, estos fenómenos han reavivado la discusión en torno al concepto de “pueblo”, desde quienes lo impugnan señalándolos como populistas hasta aquellos que lo agitan como fórmula chauvinista. En la teología y pensamiento de Francisco el “pueblo” es central, al punto de ser concebido como el “sujeto de la historia”. Pensando en todo esto, ¿qué puede decir un palestino acerca de qué es un pueblo?

AWH – La comprensión que hoy en día se tiene del concepto de pueblo, es producto de la imposición de la cultura occidental dominante. No es el antiguo concepto de pueblo que era semítico o cristiano. Por eso es importante el esfuerzo de Francisco de recuperar el concepto de pueblo con sus dimensiones del semitismo y del cristianismo. Nosotros como palestinos donde nació el cristianismo, el judaísmo, el islam, tenemos una percepción, un concepto y una historia muy particular donde se conjugan diferentes factores y esto hace que nuestra mirada no necesariamente sea contradictoria con la que predomina. Pero tiene su diferencia propia, producto de nuestro legado, de nuestro patrimonio cultural y nacional. Se asemeja al concepto de pueblo del punto de vista cristiano. Hoy vivimos en un mundo donde se entremezclan tanto conceptos como definiciones y de repente se producen confusiones. Un pueblo como el palestino que a lo largo de su historia ha sufrido diferentes invasiones, pero ha mantenido su cohesión y unidad. Y esto lo hace un pueblo con un concepto de pueblo, justamente, muy sólido. Hoy, bajo ocupación israelí, la cual a diferencia de invasiones anteriores pretende no solo usurpar la tierra sino también la identidad nacional y cultural, hemos tenido que luchar para resguardar nuestra identidad. Por ejemplo: hoy Israel presenta a la comida palestina como propia: el falafel, el ful, el humus; hasta la milenaria vestimenta y el pañuelo palestino se ha intentado apropiar. Pero en un mundo interconectado y globalizado, no es fácil engañar al mundo, y quienes comen humus en Nueva York, Madrid o Buenos Aires saben que el humus es árabe. Parte de nuestra lucha es preservar nuestros valores e identidad como pueblo. Afortunadamente, lo hemos logrado. Israel creía que había logrado la dominación total sobre el pueblo palestino, pero con esfuerzo hemos protegido nuestros valores y símbolos. Hoy la identidad palestina está fuera de peligro de desaparición. Siempre hemos sido un pueblo y lo seremos hasta siempre.

FF -En ese sentido, nos animamos a decir que hay un punto de contacto entre la visión cristiana y la lucha palestina: la perspectiva de largo plazo y la trascendencia. ¿Es una estrategia resistir para perdurar?

AWH – Es necesario recordar siempre que el cristianismo es palestino. Y que esta tierra es uno de los sitios donde nace la historia. Los pueblos más antiguos que se conocen son los cananeos y los filisteos, y somos esos pueblos los que hemos permanecido hasta el día de hoy a pesar de las invasiones. Tenemos una historia que pesa mucho y nosotros somos guardianes de esa historia y del lugar. Siempre hemos sabido preservar lo nuestro sin chauvinismo, porque hemos comprendido que lo nuestro hoy es universal. Nuestra cultura, civilización y valores son hoy universales. Muchos de estos nacieron en Palestina, pero hoy son valores humanos.

FF – ¿Qué es lo religioso en la cultura palestina? Más allá de los estereotipos que se ponen y exacerban sobre Oriente en general y el mundo árabe en particular , y sabiendo que el conflicto en Tierra Santa no es entre religiones, ¿Cómo definirías el componente religioso de la cultura palestina?

AWH – Es un componente fundamental, es parte importante de la formación individual y colectiva del pueblo palestino. No en vano y no es casualidad que las tres religiones semitas hayan nacido en Palestina. A mucha honra nosotros somos los herederos de este mensaje del monoteísmo. Es intrínseco lo religioso y el ser palestino. Es importante tener en cuenta que durante siglos la convivencia de diferentes credos ha sido casi perfecta, independientemente de algún momento histórico que hubo alguna invasión de alguna religión. Por eso no me gusta hablar de convivencia, que implica una división originaria, sino pensarnos como una sociedad con todo lo que implica el concepto. Somos iguales, somos pares. Mi abuelo, que era musulmán, nos contaba que en su infancia jugaba con sus amigos cristianos y judíos, e iban a una casa de este, almorzaban en la casa del otro, molestaban a tal tía y los echaba, pero nadie se sentía indignado porque la cristiana echó al musulmán, simplemente eran amiguitos independientemente de su credo. Eso era una sociedad. Lamentablemente hoy vivimos una realidad diferente en la ocupación donde se ha implementado el antiguo principio colonialista: Divide y reinarás. Están intentando despedazar a la sociedad palestina ya sea por credo, origen, color, geografía, etnia. Aun así hemos sobrevivido a esto y estamos recomponiendo lo dañado. Porque ha habido daño. Cuando Israel ocupa Palestina dividió en categorías a los palestinos: por eso para ellos el palestino beduino es beduino, no palestino, el cristiano palestino es cristiano, no palestino, y así. Nosotros creemos que un pueblo, independientemente de quienes lo integran y sus características, vive en sociedad. Lo que nos une está por encima del credo, el origen o cualquier otro motivo. Lo que nos une son valores, historia, cultura, civilización, futuro. Por eso el lema que levantó la señora Golda Meir y John Forster Dallas fracasó. El lema “los viejos morirán y los jóvenes olvidarán”, partía de la certeza que los jóvenes palestinos iban a ser moldeadas según las ideas y valores de los ocupantes. La historia ha demostrado todo lo contrario: las nuevas generaciones son palestinas con todo lo que es el ser palestino universal.

FF – Esta identidad tan marcada por la religión , quizás en el caso de Palestina como en ningún otro, hace que en la cultura palestina la propia tierra esté carga de un sentido religioso,: tierra santa, tierra prometida ( con los necesarios sentidos controversiales ademas de estas denominaciones, ayer y hoy). No sólo un pueblo, sino una geografía, piedras y hombres están marcadas por las tres grandes religiones monoteístas.

AWH – Por eso decía que no es una casualidad que las tres religiones hayan nacido en Palestina, por lo tanto el lugar es muy especial. No es que Dios haya elegido este lugar para ser cuna de las tres religiones. Dios es Dios. Lo que hace y su voluntad es divina, no es casual. Por lo tanto por su puesto que hay una relación entre el lugar, el pueblo y las creencias. Para el pueblo palestino, y me atrevo a decir para los pueblos de nuestra región en general, la religión es un componente fundamental en el ser. Es algo intrínseco del pueblo palestino, hasta para los laicos y los ateos, entre los cuales me incluyo. A pesar de nuestro ateísmo, hay un componente importante de los valores religiosos en nuestra formación, actuación y lenguaje.

FF – En relación al lema “los viejos morirán y los jóvenes olvidarán”, es un llamado permanente del Papa propiciar el encuentro entre los viejos y los jóvenes como estrategia para preservar una memoria histórica y la identidad de los pueblos…

AWH – Yo no soy cristiano ni un experto en el estudio de la religión, pero me atrevo a decir que el Papa Francisco es el más cristiano de todos los cristianos, porque es el más fiel a los ideales de Cristo. Su perspectiva es humana y esta es otra de las esencias del cristianismo. En un mundo donde lamentablemente el materialismo del capitalismo y los disvalores están dominando, una voz con autoridad como la del Papa es sumamente importante y bienvenida. Con respecto a los jóvenes, muchas veces no queremos que nuestros hijos pasen por las mismas experiencias traumáticas y queremos protegerlos no dejándolos vivir su propia experiencia. Es bueno orientarlos pero es necesario dejarlos que hagan su vida con la “supervisión”, sin olvidar que ellos son seres idenpendientes. Por eso el Papa no cae en imponer la visión de los viejos sobre los jóvenes, sino que quiere que haya una continuidad entre generaciones. Quiero recordar aquí a Jalill Gibran, el poeta libanes, universal y cristiano, que en una de sus obras dice: “vuestros hijos no son vuestros hijos, son hijos de la vida”. Yo pienso que es muy cristiano, muy musulman y muy judío este pensar, pero lamentablemente muchas veces erramos el camino de como orientar a las nuevas generaciones. Esto lleva a enfrentamiento entre generaciones, cuando lo que en verdad debe haber es diálogo, continuidad y prolongación.

FF – En 2014 Francisco visitó Jordania, Palestina e Israel. En ese entonces dijo una frase muy propia de su estilo: “hay que acariciar los conflictos”. Desde tu perspectiva como diplomático ¿Cómo ves el rol del vaticano en la tramitación del conflicto con Israel y el rechazo a la ocupación?

AWH – Hoy el Papa es la autoridad moral más importante del planeta. Y esto debe acarrear una mayor responsabilidad en su actuación. A pesar de que para otros no vale nada, para nosotros una autoridad moral vale mucho. También es importante entender el contexto histórico en el que vivimos. Es un mundo de extremismo y de fundamentalismo. Sé que cuando se habla de fundamentalismo automáticamente la mente va hacia fundamentalismo islámico. Pero quiero recordar que el fundamentalismo no es algo propio del islam. Hay fundamentalismo de toda índole y de toda religión: hoy en Israel gobierna el fundamentalismo judío, en EEUU el fundamentalismo “cristiano” y ahora también gobierna en Brasil ese mismo fundamentalismo; pero también hay otros fundamentalismos. ¿Qué es el fundamentalismo? Es no ver ni aceptar al otro. Entonces, en medio de tantos fundamentalismos que haya una luz como el Papa Francisco con sus constantes llamados, sus esfuerzos de tender puentes, de abrir espacios, de convocar al diálogo, es sumamente importante y lo hace aún más valioso en este contexto. Por eso el Papa tiene mayor autoridad moral y un rol de suma importante que desempeñar. Entiendo que la autoridad moral no es válida para muchos, pero para nosotros es muy importante. Por eso nosotros nos sometemos a los valores humanos, al derecho internacional, a las convenciones internacionales. Hay quienes nos cuestionan ¿qué nos han dado el derecho internacional, las convenciones internacionales? Es cierto que nos han dado poco, pero a la vez es mucho, porque el derecho no es para utilizarlo de una forma perversa, sino para respetarlo. Si bien hoy vivimos casi en una selva donde el más fuerte domina al más débil, no vamos a aceptar esta realidad y vamos a seguir resistiendo para recuperar nuestra humanidad. En esto el Papa es un referente a nivel mundial.

En el tema Palestina-Israel, desde 1982 ha habido una actuación del Vaticano que hay que destacar porque no se han mantenido al margen, conscientes de su rol como autoridad moral han alzado la voz por la justicia, la libertad y la paz, siendo fieles a los valores del cristianismo. El Papa ha seguido esta línea iniciada por Juan Pablo II y le ha dado unas características propias de él: ha sido incesante el esfuerzo de Francisco para acercar a los pueblos, siempre con un Norte muy claro: humanidad, justicia, paz, libertad, valores humanos. En sus audiencias y sus visitas, el tema Palestina ha estado siempre presente, y eso lo valoramos, más aún cuando la mayoría del pueblo palestino no es cristiano e inclusive los cristianos palestinos no son católicos. Esto no impide que el Papa sea la figura mundial más valorada por los palestinos.

FF – Esto se deba quizás a un estilo muy propio de Bergoglio…

AWH – No se refieran a él como Bergoglio, por favor. El dejó de ser Bergoglio cuando fue electo Papa.

FF – Eso es así, y también que nunca dejó de ser argentino. Quizás por eso su papado está marcado por una ecuanimidad astuta, una diplomacia que no deja de ser jugada. El gesto de salirse del protocolo para rezar frente al muro del apartheid en Belén. ¿Qué impresión te dan esos gestos contundentes de Francisco?

AWH – Cuando pido que se refieran a él como Papa Francisco espero que me comprendan. El nunca va a dejar de ser él y nunca va a dejar de ser argentino. Yo pienso que por ser lo que es y lo que ha sido, es diferente. Sólo se lo comprende si se entiende que es un Papa del Tercer Mundo. Y esto lo digo como un elogio. Por ser del tercer mundo es que cuenta con su visión humanista, Europa parece ser la cuna del humanismo, pero lo ha sido solo en apariencia. Han producido tantas guerras, discriminación, colonialismo, y sufrimientos, que son una contradicción. Por eso, el humanismo que se vive en el Tercer Mundo es diferente.

FF – ¿En qué creen los palestinos hoy? ¿Cómo ves a tu pueblo?


AWH – No puedo jactarme de que seamos un pueblo extraordinario. Somos heterogéneos. Palestinos hay de todo tipo y de todas las corrientes. Algo que predomina entre la mayoría es el anhelo de la libertad, de la justicia, de la independencia y de la soberanía. Para algunos es mucho lo que pedimos. Por eso el señor Trump y sus aliados chantajean a otros para que se sumen a sus políticas y les parece mucho que Palestina anhele su autodeterminación y libertad. Los pueblos viven un proceso, nosotros estamos viviendo algo que otros han vivido hace siglos: la lucha por la independencia y la soberanía. En esto, pienso que el 99,9% coincide. Este es el elemento de unidad. Luego, somos un pueblo como cualquiera: pensamos y vestimos diferente.

FF – Todo esto se expresa hoy en un compás de reconfiguración del mundo sobre el que además el momento político específico, sobre todo con las posiciones de Donald Trump, en partcicular en lo referido a Jerusalén pero tambien con el tipo de vinculo con Israel, y las escena general de medio oriente . ¿Cómo describirías hoy la situación geopolítica de Palestina?

AWH – Más difícil que nunca. La lógica de las potencias colonialistas es que lo que no logran con fuerza lo logra con mas fuerza, y esta es la lógica de Israel. Ha implementado todo tipo de políticas para atacar la resistencia, dañar la identidad, y así dominar. Sobre nuestros simbolos intenta construir los símbolos de la potencia de ocupación. No es casual que en México hayan construido una catedral sobre el templo mayor azteca. Alentados por un panorama internacional favorable, la escalada israelí ha sido incesante en todas las áreas: confiscación de tierras, construcción de asentamientos, represión del pueblo, y hoy están implementando la vía legal porque están legislando en el Parlamento leyes que consagran el Apartheid, la discriminación y que consagran al pueblo judío –separando entre judaísmo y pueblo de Israel–. Intentan presentar un pueblo civilizado que se rige por leyes, pero ¿qué leyes civilizadas consagran la discriminación y segregación?

Israel ha intensificado sus políticas para consagrar la ocupación, el dominio, aprovechando las circunstancias, el contexto histórico y alentados por una administración norteamericana que ha sido un títere de Israel en la política internacional. Porque el señor Netanyahu dice que el Consejo de DDHH de la ONU es tanto, al día siguiente el secretario de seguridad de EEUU repite lo mismo y se retira del Consejo, lo mismo con Unesco… Es triste que sea un instrumento en manos de Israel, esto lo tiene que solucionar el pueblo norteamericano. Esto afecta al pueblo palestino porque Israel se siente respaldado.

Hoy el pueblo palestino vive un momento sumamente difícil, agravado por el marco de una región que ha sido inducida a tantos conflictos por las grandes potencias occidentales. Hay conflicto en Siria, en Libia, en Túnez, en Yemen, en todos los países árabes. El objetivo es despedazar el mundo árabe, como decía Arafat: “Balcanizar el mundo árabe”, redividir lo dividido y esto nos lleva a la conclusión de que el objetivo es que Israel quede como única potencia en la región para imponer así su voluntad sobre los demás.

Nosotros tenemos la lógica de los pueblos que resisten y que luchan por sus valores y los de la humanidad. Creemos que la justicia puede tardar: pero siempre llega. Ninguna potencia es eterna. Los pueblos sí.