La alegría de un niño que baila con su pierna nueva conmueve a Afganistán

09.05.2019

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La alegría de un niño que baila con su pierna nueva conmueve a Afganistán
Fuente: Clarín

AIN.- Ahmad Sayed Rahman, de cinco años, perdió una pierna al recibir una bala perdida. La Cruz Roja le consiguió una prótesis y se lo observa bailando feliz en un breve video que ya fue visto 1.000.000 de veces.

Con los brazos alzados y una contagiosa sonrisa de oreja a oreja, un nene afgano da giros lleno de alegría en la habitación de un hospital de Kabul con la prótesis de su nueva pierna derecha.

El niño, Ahmad Sayed Rahman, de cinco años, conmovió a Afganistán después de que un breve video donde aparece bailando sin esfuerzo con su nueva pierna fue publicado este lunes en Twitter.

Desde ese día, el video de 21 segundos fue visto más de 1.000.000 veces. Ahmad se convirtió en un símbolo de la resistencia y la miseria de Afganistán.

El pequeño Ahmad baila con soltura una danza tradicional afgana con una música típica en un centro ortopédico de la Cruz Roja en la capital afgana, mientras personal médico y otros pacientes lo alientan en su danza.

"Él está siempre bailando y mostrando cuán feliz se encuentra de tener una prótesis para su pierna", amputada justo bajo la rodilla, contó la madre del niño, Rayeesa, en el mismo centro médico.

"Estoy muy contenta por él de que haya recibido esta pierna artificial y que ahora pueda ser autónomo", agregó mientras el niño se mueve al ritmo de una melodía local que se escucha de un teléfono móvil.

"Se pone de pie y baila música afgana. Esto simboliza la resistencia de los afganos a la guerra y el optimismo hacia el futuro", escribió el poeta y periodista Suhrab Sirat en la red social.

El asesor de seguridad nacional afgano Hamdullah Mohib reaccionó también a la publicación describiendo el vídeo como "¡Historia de la resiliencia afgana! Esperanza y paz".

"¡Chico, ganaste, mantente fuerte y seguro! Si quieres saber cómo celebrar la alegría, mira a un niño pequeño que conoce el arte de la felicidad", escribió en la misma red social Afia Afghan.

Ahmad es un "paciente de larga data", dice su fisioterapeuta, Semeen Sarwari, que trabaja desde hace 18 años en este centro frecuentado por muchos amputados de guerra. "Vino a cambiar de prótesis porque creció".

"Porque es un niño y quiere jugar, quiere tener una pierna y por lo tanto se adapta más rápido" que los amputados adultos, agregó.

Ahmad y sus padres, campesinos agrícolas, son de la provincia de Logar, al sur de Kabul, donde son frecuentes los combates entre las fuerzas gubernamentales y los talibanes.

"Mi hija estaba afuera con él cuando apenas tenía ocho meses y fueron alcanzados por balas", contó la madre.

Los dos niños quedaron discapacitados. Pero Ahmad, desde que recibió su primera prótesis cuando tenía un año, aprendió a bailar y se mostró encantado, recuerda la madre de este niño con un entusiasmo contagioso.

Solo en 2018, 3.804 civiles murieron, entre ellos más de 900 niños, y más de 7.000 heridos en Afganistán, según la ONU. Se trata del año más mortífero hasta la fecha para los civiles víctimas del conflicto afgano.

Según el CICR, cerca de 10.000 afganos se registran anualmente ante la Cruz roja para recibir ayuda tras la perdida de extremidades y para la rehabilitación física.