El Centro Islámico de la República Argentina repudia ataque contra El Noble Santuario en Jerusalén

13.08.2019

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El Centro Islámico de la República Argentina repudia ataque contra El Noble Santuario en Jerusalén
Fuente: AIN

AIN.- El pasado domingo 11 de agosto, las fuerzas de ocupación sionistas desencadenaron un ataque terrorista contra Al-Haram Ash-Sharif (El Noble Santuario), en Jerusalén (Al-Quds), el Tercer Lugar Más Sagrado del Islam después de Meca y Medina.

Con motivo de cumplirse el Id al Adha, la Fiesta Mayor del Islam que conmemora el Sacrificio del Profeta Abraham (con él sea la Paz), más de setenta mil musulmanes participaron en los rezos en la Explanada de las Mezquita de la ciudad santa que contiene la Cúpula de la Roca y la Mezquita Al-Áqsa. Súbitamente, la polícía y el ejército israelí, sin razón alguna, atacaron a los orantes con gran cantidad de gas pimienta y balas de goma y plomo (cuyo uso está totalmente prohibido), causando por lo menos 14 heridos, algunos de ellos muy graves.

Este episodio es gravísimo por sus connotaciones. Se trata de un ataque terrorista y cobarde contra fieles religiosos que rezan y se encuentran en un absoluto estado de indefensión. Es una agresión deliberada contra la fe para quebrantar la paz y el diálogo y apostar por la violencia y el odio.

El Centro Islámico de República Argentina condena y repudia enérgicamente estos hechos aberrantes que no tuvieron eco en la prensa nacional e internacional, y apela a las Naciones Unidas y a los organismos de justicia internacionales para que impidan este accionar impune del estado ocupante de la capital de Palestina y evitar así su repetición en el futuro. Los creyentes de todas las religiones deben ser protegidos para poder expresarse libremente y tener garantizada su práctica devocional.

«¿Hay alguien que sea más injusto que quien obstruye los lugares de devoción de Dios de tal modo que Su nombre no sea mencionado ni invocado en ellos y se esfuerza por arruinarlos? Que sufran ignominia en la vida de acá y terrible castigo en la otra.» (El Generoso Corán, Al-Baqara, “La Vaca”, 2:114)