Durante la pandemia, las becas que ofrece Turquía atraen estudiantes de todo el mundo


Durante la pandemia, las becas que ofrece Turquía atraen estudiantes de todo el mundo
Fuente: AA

AIN.- Desde Marruecos hasta Tailandia, miles de estudiantes se siguen beneficiando con el programa de becas Turkiye Burslari para continuar de manera gratuita sus estudios profesionales.

Cuando Ibtissam Lamoune, máster en ingeniería de sonido de Marruecos, recibió su carta de aceptación del programa de becas Turkiye Burslari en septiembre del año pasado, sintió emoción ante la posibilidad de cursar sus estudios de doctorado en Turquía, pero momentos después fue invadida por un sentimiento de preocupación ante la realidad que atraviesa el mundo.

“Cuando caí en cuenta de la pandemia me preocupé, pero después nos dijeron que iba a ser en línea y supimos lo que teníamos que hacer. Ya estoy familiarizada con la situación”, dijo Lamoune en entrevista con la Agencia Anadolu.

Y es que después de que la OMS declaró la pandemia global por COVID-19 en marzo del año pasado, todo se detuvo por un momento, pero lo cierto es que la vida continuaba. Y aunque escuelas y otras instituciones educativas cerraron sus puertas presenciales, los docentes y gobiernos han buscado otras maneras de llevar adelante los procesos educativos.

En el caso de las becas completas ofrecidas por la Presidencia de Turcos en el Extranjero y Comunidades Relacionadas (YTB, por sus siglas en turco), la cuarentena y otras restricciones retrasaron el proceso de selección. Sin embargo, examinaron más de 150 mil solicitudes de personas de 170 países diferentes para seleccionar a 3.000 estudiantes que recibirán sus estudios de pregrado y posgrado de manera gratuita. Ya empezaron las lecciones de forma virtual.

“Al principio fue un poco complicado por las clases en línea”, relató Ibtissam Lamoune, de 25 años. “Un día me desperté para la lección que inicia a las 07:00 a.m. en mi país y descubrí que la electricidad se había ido por completo. Todo estaba oscuro y llovía. Tuve que llamar a mis padres para que me recogieran y me llevaran a su casa”.

“No diré que es 100% fácil. Pero creo que hemos logrado salir adelante. Estamos en una pandemia y no se puede hacer nada, así que creo que es una buena solución. Debo decir que los profesores y compañeros de clase son muy colaboradores así que eso hace las cosas un poco más fáciles”.

Por otro lado, en vista de que el primer año los estudiantes deben aprender turco, el idioma oficial, Lamoune ve las clases en línea como una ventaja al “haber aprendido el lenguaje incluso antes de llegar a Turquía”, y ha encontrado muy útil el conocimiento de sus maestros sobre la cultura y lugares turcos.

Cuando Kwankitiya Kwankong, de 19 años, llegó a Turquía en 2019 para empezar su pregrado, el lenguaje fue una gran barrera pues solo sabía decir merhaba (hola) al momento de llegar a la ciudad de Esmirna. “Aquí la gente no habla inglés así que tenía que hablar por traductor o con señas, pero con el tiempo aprendí mejor el idioma y ya puedo comunicarme”, señaló la estudiante de relaciones internacionales.

Habiendo superado la barrera del idioma, Kwankong se enfrentó a un problema mayor: la pandemia. A diferencia de muchos de sus compañeros que regresaron a sus países de origen para continuar clases de manera virtual, la tailandesa se acobijó en la famosa hospitalidad turca y está viviendo con una de sus compañeras en la ciudad de Mersin.

“No planeo regresar por lo pronto por la pandemia, el toque de queda y las restricciones de edad para las personas menores de 22 años, así que decidí quedarme por más tiempo”, explicó.

A diferencia de Kwangkong, Martin Sishekanu, de Zambia, sí regresó a su país para dar continuidad a sus estudios en casa.

Sishekanu terminó su máster en relaciones internacionales el año pasado con Turkiye Burslari y aplicó de nuevo para dar inicio a su doctorado.

“Por mi parte no puedo decir que me ha afectado tanto la pandemia porque en 2020 estaba en mi segundo año de maestría, en el que más que tener clases, trabajé en mi tesis. Así que iba a la biblioteca o trabajaba desde casa. Me vi afectado al no poder entrar a la biblioteca en ocasiones por las restricciones y la comunicación con mi supervisor también se complicó porque siempre tenía que ser en línea”.

El ahora máster en relaciones internacionales incluso tuvo que sustentar su tesis en línea, pero decidió seguir adelante con sus estudios e inició su primer año de doctorado al haberse llevado una buena impresión por la oferta académica del país.

“Tienes muy buenos maestros. La mayoría de ellos son doctores con diferentes trasfondos entonces aprendimos de lugares como América y Europa. Realmente me beneficié por la gran diversidad de los maestros que tuve”.

Un proceso de aplicación interactivo

Los tres estudiantes coinciden en que el proceso de aplicación es sencillo de seguir pues la plataforma de Turkiye Burslari es interactiva y fácil de entender y de usar.

Los solicitantes deben ingresar a la página https://tbbs.turkiyeburslari.gov.tr/ y registrarse. “Crear tu cuenta toma menos de 30 minutos. Tu información, tu experiencia, lo que tienes. Esa es la parte más fácil”, destaca Sishekanu. “La parte más complicada del proceso es escribir por qué quieres esa beca. Muchas personas tienen excelentes hojas de vida, así que ahí demuestras qué es lo que te diferencia de todas ellas”.

Para Ibtissam, ser ambicioso, saber lo que se quiere y tener todos los documentos listos es el secreto para poder acceder a las becas de Turkiye Burslari. Ella inició el proceso de solicitud a principios de 2019 investigando, reuniendo los documentos y pensando en un proyecto. Finalmente, en enero de 2020 aplicó al tener toda la información clara.

“Es importante saber lo que quieres. ¿Por qué quiero ir a Turquía? y ¿por qué quiero esta beca? Eso hace todo mucho más fácil. Solo aplica y sé honesto sobre tus motivaciones y sabrás los proyectos en los que quieres trabajar”, opinó Lamoune, que busca aprender sobre la popularidad que ha ganado la industria de la televisión turca en el mundo.