Bosnia-Herzegovina acude el proximo domingo a las urnas con las divisiones étnicas aún abiertas tres décadas después de la guerra (1992-1995) y sin consenso político sobre su adhesión a la UE, respaldada por la gran mayoría de la población.
Bosnia-Herzegovina acude el proximo domingo a las urnas con las divisiones étnicas aún abiertas tres décadas después de la guerra (1992-1995) y sin consenso político sobre su adhesión a la UE, respaldada por la gran mayoría de la población.